Yo veía tu cara recostada en una almohada. Rayos de sol desnudaban tus rasgos en un frenesí de ternura. Amanecí con alegría en mi regazocon una chamarra de amorhace ocho díasMis brazosestaban ocupadosmis manos inquietasy mis labios:deleitadosHace ocho díasdecidí mi futuro
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