//Con Ustedes...

-Capítulo 1-
-Con ustedes... Rudy, el anti-héroe-

de mayor voy a aprender a ser pequeño...
Enrique Búnbury, 1999


Ay viera como era de chulo mi patojo. No lloraba y no chingaba. Todo el día quieto-quieto. Yo me asusté cuando me enteré que lo estaba esperando, esque ya era el octavo usted. Creímos que iba a ser el último... Pero la vida le dá uno sorpresas, ¿verdad?.

Pero bien callado, ¡hubo una vez que no habló por un mes! Tuvimos que llamar a doña Mirna para que le diera un susto. Como no quería abrir la boca, le pusieron un embudo y le echaron agua'rdiente con limón, pobre mi muchachito, amarrado lo tenían, vomitó una cosa bien rara, yo le ví cara de demonio usted. 

A los diez años lo mandamos a la escuela para varones, pero su papá se lo llevaba a trabajar, decía que iba a aprender a ser hombre, no esas huecadas de sumas y restas que de nada sirven. Ah eso sí, el patojo necio con que quería estudiar, yo creo que le gustaba su maestra, esa vieja fufurufa.

Todavía me recuerdo de su primera novia, Perlita se llamaba, era chonchita, canche y colocha, no era muy inteligente, se lo cautivó porque se subía la falda para que le vieran el calzón, mi muchachito toda la vida ha sido curioso.

Pero viera que ya de grande nos salió abuzado, se dedicó a vender pan en bicicleta para quedarse con unas conchas y unos pirujos para la casa. Es que no nos alcanzaba ni para el pan.

Ah tenido una vida mera atropellada, pero yo sé que no es una mala persona, sólo que nunca quiso ser como su papá, que le dijeran que era del montón, Rudy siempre quiso destacar, aunque eso le costara la vida, ay qué sustos los que nos dio, de puro milagro está vivo... Bendito sea el Señor.

 
 
 

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