Hay ciertas cosas que dicen que se quitan de a cuentazo, como un diente de leche, un pedazo de tape en la ingle, una mala costumbre, un barro en la frente, un mal cierre del zipper del pantalón, una ilusión podrida, una casa de cartón (como dicen por ahí), tal vez una mini falda que viene con escote o incluso un pelo en la nariz. Lo que no le dicen a uno es que puede tomar más de un par de intentos. Tome el pelo en la nariz por ejemplo: tiene sus complicaciones agarrar algo tan delgado y minúsculo que; lejos de adornar su rostro, le provoca picazón e incluso alguno que otro estornudo de más, cuando ya lo tiene agarrado, este puede poner cierta resistencia o incluso se puede escapar del ímpetu con un poco de viscosidad y dejarlo a usted con dolor, y más aún; con más ganas de arrancar al desventurado. Es complicado, requiere esfuerzo quitarse las cosas de a cuentazo. Pero hay algo más: hay cierto placer en hacerlo, hay cierta gracia que le encontramos al dolor instantáneo, como un segundo de agonía excitante y explosivo, llamémoslo: un "antiorgasmo".
Eso es todo por hoy.

Publicar un comentario en la entrada 0 comentarios: